
Este año, me las prometía felices, de vuelta a mi casa, con lo que ello significa, comida casera, ropa limpia y planchada como por arte de
magia, un
master con unas perspectivas
fantásticas, ir en coche a clase como en los institutos de los
states, paz tranquilidad y buena vida....
Tonto de mi, todo se tuerce en septiembre, mal, a diciembre, y en diciembre... peor a febrero, y en febrero... horror, sigo pringando por una hasta septiembre, pero eso no es lo peor, bueno si es lo peor, pero esto no es de lo que trata este post, si no del
cuvi, ese campus, desde luego no resulto como un instituto de esos de las
pelis, donde el
quaterback lleva a su novia en su deportivo, y hacen todos novillos para irse en
furgos a la playa, no señor.
Lo primero y más
exasperante de todo, es la climatología, siempre y por norma, es entorno a un 20% más hostil, en el
cuvi que en
vigo, y ya sabemos que la de
vigo, aun
encantandonos a los vigueses entre los que me incluyo, no es magnifica, me explico, si en
vigo hace
frio, en el
cuvi hace un
frío que pela, si en
vigo llueve, en el
cuvi diluvia, (lo que en ese lugar significa el diluvio, lo aclarare posteriormente, probablemente en accesos), si en
vigo esta nublado, en el
cuvi hay niebla, o llueve, y si en
vigo hace calor, en el
cuvi te
tuestas, vamos, todo un
paraíso.
La ubicación: A priori, te dicen, "esta a las afueras", si
así es en el límite del ayuntamiento, pero eso no es todo, esta en un monte, un monte bastante alto y rodeado de espesos bosques, pues no hay
practicamente nada mas en las inmediaciones, y cuando digo
practicamente, me refiero a unos viveros, un complejo deportivo, y poco o nada mas. A todo ello le sumamos la fauna, si, fauna, hasta ahora no he visto demasiado pero lo poco que he visto ha sido sorprendente, pues es la fauna menos urbana, que te puedas imaginar, como caballos salvajes, si caballeros, manadas de caballos salvajes pastando entre los coches, muy
bucólico,
también existen manadas de perros, puede parecer cómico, pero entendamos que significa manada:
f. Conjunto de ciertos animales de una misma especie que andan reunidos. Una docena de perros y perras con sus cachorros, paseando alegremente por las zonas ajardinadas, he aquí una prueba:

Los accesos: Desde la ciudad existen tres accesos, y concretamente desde mi casa, tres maneras de ir, en coche claro, o bien bordeando la ciudad hasta el segundo cinturón y luego subir el monte por
detrás, atravesar la ciudad como
hacia
Madrid, luego la carretera que sube por el frente del monte, y por último la mía A-9, luego dirección
baiona, para
después coger la anterior
serpenteante carretera por el monte, en cualquiera de los casos entre 20
minutos y media hora, unos treinta
quilómetros, por suerte por mi camino no suele haber demasiado trafico, porque de ser
así el tiempo se multiplica.
También he tenido alguna experiencia con el transporte urbano, 45 minutos una hora, y como sardinas en lata, algún conocido
pontevedrés me ha confirmado que saliendo de
pontevedra en bus han tardado menos,
también se cuenta que antiguamente, los buses no eran capaces de subir algunos tramos, por lo que los
autobuseros, te bajaban abajo de las cuestas y te cogían arriba,
increíble pero cierto.
Las instalaciones: Una vez arriba, todo parece magnifico, pero no, es de locos, uno aparca su coche en la zona de aparcamientos, y si ha llovido se puede encontrar que al poner el pie en el suelo charco de barro, porque los aparcamientos no
están asfaltados, mas bien apenas urbanizados, pero eso si, se integra
magníficamente con el entorno, todo esto cuando el clima no te obliga a esperar una tregua de la tormenta que zarandea tu coche violentamente, en cuanto a los edificios me
ceñiré a las ingenierías, pues son donde asisto a clase, son una serie de edificios interconectados sobre una ladera, vamos que para ir a la fotocopiadora tardas cinco minutos cuesta abajo y unos diez cuesta arriba, pero lejos de subir en linea recta el edificio hace zigzag por la ladera, un edificio donde en invierno hemos dado clase con el abrigo y un calefactor, donde si la clase te toca pegada al baño, oyes hasta el ruido de la meada en la taza, y son bastante nuevos, desde luego mucho más que en
Santiago.
Por lo tanto y por todo esto, echo de menos la
USC, si era cutre, si estaba vieja, si era fea, si no tiene instalaciones deportivas decentes, pero que
cómoda, ¡que vuelva la comodidad!, mi comodidad.
Atentamente