
Atentamente
-¿Qué tal te va? ¿qué es de tu vida?-me pregunta una encantadora señora de menuda edad.
-Bien gracias, ya estoy licenciado.-respondo yo
-¡Enhorabuena!
-Gracias.
-Tu madre estará contenta-obviamente.
-Si mucho, estaba algo preocupada.
-¿Y que vas a hacer ahora? ¿vas a buscar trabajo?
-Bueno, tengo que acabar el postgrado y supongo que haré unas prácticas
- ¿Y que estabas estudiando?- menos mal que acabo de decirle que ya acabé.
- Física.
-Caray que complicado, siempre fuiste listo- usted que sabrá.
-Gracias, pero lo pintan más difícil de lo que es, y como supondrá me he tomado mi tiempo.
-Pues me alegro mucho, ya eres todo un hombre, y bien guapo además, tendrás novia supongo.
- Ja.ja,ja -risa perfectamente calculada, o mejor sonrisa de "si yo te contase..."- gracias, pero aun no me considero tal, y de novias nada la verdad.
-Bueno pero seguro que tienes algo por ahí....
-No la verdad es que no, aún no me han cazado.
-Ja, ja, ja, -ríe sin gana mi típica ocurrencia- no te preocupes que aún eres joven.-en estos momentos calcula mentalmente mi edad, a todas luces excesiva- Encantada de haberte visto.
-Igualmente
-Dale recuerdos a tus padres
-Así lo haré
besos de despedida y esas cosas.
Esta conversación jamás ha tenido lugar, y sin embargo se ha repetido en infinidad de ocasiones, un simple viaje en ascensor puede provocarla, un fortuito cruce en la calle.Estoy harto... de esta ciudad, de esta soledad, de esta casa, de este sitio y de esta gente.
Atentamente.
P.D. lo mejor, el champan que me regalaron los vecinos, a su salud.